miércoles, 26 de marzo de 2014

La Tatuana

Esta leyenda describe las formas en que la humanidad puede recuperar su libertad. Trata de un almendro que se describe como un "árbol-sacerdote". Este árbol custodia las tradiciones mayas y narra el paso de los años. El árbol divide su alma entre los cuatro caminos que uno encontrará antes de llegar al inframundo Xibalbá. Estos cuatro caminos están marcados por diferentes colores: verde, rojo, blanco y negro. Cada porción del alma se embarca en un camino diferente en la que cada uno tiene que enfrentarse a tentaciones. 
El camino negro, que en la tradición maya, lleva al inframundo, intercambia parte de su alma con el comerciante de joyas de incalculable valor, quién luego lo utiliza para adquirir la más bella esclava. La esclava escapa, y el personaje del árbol, buscando la parte faltante de su alma, finalmente la encuentra. Entonces interviene la Inquisición y ordena matarlos. Al final, la bella esclava escapa la noche por medio de la magia de un barco dibujado en la pared de su prisión. En la mañana de la ejecución, la única cosa que los guardias encuentran en la celda es un viejo almendro.


En esta leyenda, el Maestro Almendro representa a la civilización maya-quiché y la Inquisición representa una potencia extranjera. Esta leyenda indica que "el alma no está a merced de fuerzas externas" y "por lo tanto, los seres humanos siempre tienen los medios para recuperar su independencia".


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