lunes, 28 de julio de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
Pobreza
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Leyenda del Volcan
La Leyenda del Volcán enseña que la destrucción es siempre seguida por el renacimiento, implicando que la cultura maya-quiché puede renacer. Relata sobre el origen del pueblo de Guatemala, en "un día que duró muchos siglos".
Comienza con seis hombres, tres de los cuales surgieron del agua y tres de los cuales aparecieron en el viento. El énfasis que Asturias está dando al número tres en toda la leyenda es en concordancia con la importancia que tiene este número en la tradición náhua.Los tres hombres que emergieron del agua se alimentan con las estrellas y los que surgieron del viento caminan por el bosque como hombres-pájaro.
Además de estos hombres hay dos dioses, Cabracán, que provoca los terremotos, y Huracán, el gigante de los vientos y el espíritu del cielo. Huracán produce un temblor y todos los animales huyen del bosque. Uno de los seis hombres, llamado Nido, es el único ser que queda y es ordenado a construir un templo por una trinidad que se compone de un santo, un lirio blanco, y un niño. Luego los árboles comienzan a llenarse de nidos, lo que ilustra cómo este cuento ejemplifica el proceso de renovación.
Esta leyenda narra una clara lucha entre las religiones. Contrasta el catolicismo (por ejemplo: las referencias a "crucecitas" y la Trinidad) con las fuerzas de Cabracán y Huracán, que representan a la religión maya-quiché.
El sombreron
En esta leyenda, Asturias describe la idea del niño/demonio,
El Sombrerón, a través de una lente de magia; crea una pelota que aparece y
desaparece, en el que encierra un Sombrerón o demonio.
El protagonista es un monje, que se deja tentar por una
pelota que rebota por la ventana de su celda. Se encuentra cautivado por la
pelota e incluso comienza a preguntarse si puede estar vinculada con el diablo.
Pasa horas y horas jugando con la pelota. Cuando, tras hablar con una mujer
cuyo hijo perdió la pelota, se siente presionado a devolverla, los vecinos
afirman que se pareció al diablo. A continuación, cuando finalmente tira la
pelota por la ventana, la pelota se transforma en el Sombrerón. Así, nuevamente
Asturias está demostrando que los seres humanos "son capaces de romper los
lazos que los atan a lo indeseable".
Esta leyenda, como la Leyenda del Cadejo, corresponde a la
época colonial española en Guatemala, y está escrita en una lengua coloquial y
sencilla. Lo eventos se llevan a cabo en la ciudad de Antigua y se centra en
los españoles y algunos aspectos cristianos de Guatemala.
En esta leyenda
Asturias combina tradiciones cristianas y mayas, ya que la pelota equivale a un
elemento del ritual maya, pero también tiene las características de un demonio.
En realidad se percibe como sombrero que vuela y no se deja
atrapar; el lenguaje es surrealista.
La Tatuana
Esta leyenda describe las formas en que la humanidad puede
recuperar su libertad. Trata de un almendro que se describe como un "árbol-sacerdote".
Este árbol custodia las tradiciones mayas y narra el paso de los años. El árbol
divide su alma entre los cuatro caminos que uno encontrará antes de llegar al
inframundo Xibalbá. Estos cuatro caminos están marcados por diferentes colores:
verde, rojo, blanco y negro. Cada porción del alma se embarca en un camino
diferente en la que cada uno tiene que enfrentarse a tentaciones.
El camino
negro, que en la tradición maya, lleva al inframundo, intercambia parte de su
alma con el comerciante de joyas de incalculable valor, quién luego lo utiliza
para adquirir la más bella esclava. La esclava escapa, y el personaje del
árbol, buscando la parte faltante de su alma, finalmente la encuentra. Entonces
interviene la Inquisición y ordena matarlos. Al final, la bella esclava escapa
la noche por medio de la magia de un barco dibujado en la pared de su prisión.
En la mañana de la ejecución, la única cosa que los guardias encuentran en la
celda es un viejo almendro.
En esta leyenda, el Maestro Almendro representa a la
civilización maya-quiché y la Inquisición representa una potencia extranjera.
Esta leyenda indica que "el alma no está a merced de fuerzas
externas" y "por lo tanto, los seres humanos siempre tienen los
medios para recuperar su independencia".
El Cadejo
Según las versiones de la leyenda existentes en Guatemala,
el cadejo es un mítico animal fantasmagórico que aparece a las personas. La
versión más conocida de este animal es la de forma de solo un cadejo, descrito
como un extraño perro de color negro y ojos rojos que parecieran tienen fuego.
Se cree que cuida a aquellos que se embriagan y deambulan por las noches
ayudándoles a encontrar el camino a casa o bien durmiendo cerca de ellos para
evitar les roben o dañen.
Las otras versiones refieren que este ser tiene tres
diferentes cadejos, el negro, el blanco y el gris. El blanco cuida de mujeres
en el mismo estado físico, sin embargo éstos son rivales y no pierden
oportunidad de agredirse, aunque se narra que se han unido para salvaguardar a
sus protegidos de otro espectro como La Llorona, Siguanaba o de algún maleante,
y el gris cuida a los niños desamparados o enfermos.
Se dice que es un mítico perro o dos perros, que
generalmente se le aparece a quienes deambulan a altas horas de la noche y al
cual se le atribuyen poderes misteriosos. Las diferentes versiones de la
leyenda en Centroamérica describen a un cadejo de color blanco y uno de color
negro generalmente benigno y maligno respectivamente, o simplemente un solo
cadejo negro generalmente maligno.
La leyenda del Cadejo es el vestigio de una antigua creencia
que supone que todo humano posee un animal de compañía. Este mítico animal es
el doble del hombre, de tal manera que la enfermedad o la muerte del primero
conllevan la enfermedad o la muerte del segundo. En la actualidad, se puede
establecer comparaciones de lo anterior con el pensamiento cristiano, que
expresa que el hombre tiene un ángel guardián que lo protege de los peligros.
La creencia supone la existencia de un animal compañero para cada hombre.
También este personaje tiene su resonancia precolombina maya en un espectro
bienhechor guardián de los caminos.
"Y asoma por las vegas el Cadejo, que roba mozas de trenzas largas y hace nudos en las crines de los caballos."
—Miguel Ángel Asturias. Leyenda del Cadejo.
La Llorona
La Llorona es un espectro del folclor hispanoamericano que, según la tradición
oral, se presenta como el alma
en pena de una mujer que asesinó o perdió a sus hijos, busca a estos
en vano y asusta con su llanto a quienes la ven o le oyen. Si bien la leyenda cuenta con muchas variantes, los hechos
medulares son siempre los mismos
En la versión guatemalteca, la Llorona
es una mujer llamada María que fue condenada a repetir hasta el fin de los
tiempos su grito: ¡Ay, mis hijos! Resulta que, mientras su esposo estaba fuera,
la mujer tuvo un amorío con un mozo que llegó a su casa a resolver un problema
y la dejó embarazada. Angustiada, ahogó en el río a su hijo, Juan de la Cruz
La Llorona es bien conocida en toda
Guatemala, según la tradición, pasea por las calles solitarias y frecuenta los
lugares donde hay agua, como piletas, ríos, fuentes o tanques. Sus lastimeros
gritos asustan al más valiente y paralizan al pavoroso. Muchos dicen haberla visto
y escuchado. Se cuenta que, cuando se la escucha cerca, en realidad está muy
lejos, y viceversa. Se dice que no puede llevarse a una persona si esta usa la ropa interior al revés. Se les presenta a los hombres
mujeriegos como una mujer para engañarlos, dicen que quien le habla pierde la
vida y que un hombre acechado por la Llorona se salva solo si una mujer le toma
la mano, pues el espectro ataca únicamente a personas solitarias. También se
cuenta que, si uno escucha el grito, debe tratar de moverse y no quedarse
congelado por el pavor. La persona tiene que huir antes de escuchar el tercer
grito o la Llorona se la ganará. Para evitar encontrarse con ella o
ahuyentarla, la persona hará bien en rezar al santo de su devoción o repetir
las oraciones tradicionales católicas.
Unos imaginan a la Llorona como una
mujer vestida de luto riguroso, mientras que otros la ven ataviada de blanco.
También se dice que el pelo suele taparle la cara y que esta es como la de un
caballo. Otro aspecto propio del
espectro, según otras leyendas guatemaltecas, es que su grito viene acompañado
de un viento frío que eriza la piel.
Otros dicen que, si ves los ojos de la
Llorona, esta te quita la vida.
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